📜
Poema.es

Farmacia de guardia

No es Valium ni Orfidal, no me ha entendido. Se trata de la fe. Sí: de la fe. Comprendo que es muy tarde y no son horas de andar telefoneando a una farmacia con tales quintaesencias. Lo que yo necesito para entrar confiada en el vientre del sueño es algún específico protector de la fe. ¿Que le ponga un ejemplo más concreto? Pues no sé... Necesito creerme que este saco cerrado por la boca y en cuya superficie se aprecia la joroba de envoltorios estáticos puede volver a abrirse alguna vez a provocar deseos y sorpresas bajo la luz del sol y de la luna, bajo el fervor clemente de los dioses del mar. ¡Oh, volver a sentir lo que era eso! Y ni siquiera necesito tanto ?ya es menos lo que pido?; simplemente creerme que un día lo sentí intempestivamente cuando más descuidada andaba de esperarlo, y supe con certeza que sí, que se podía, que un corazón doméstico cuando al fin se desboca es porque está latiendo sin saberlo desde otro muy cercano. Ya. Que no tienen nada. Pues perdone. Comprendo que es muy tarde para hacerle perder a usted el tiempo con tales quintaesencias. Ya me lo figuraba. Buenas noches.

Más poemas de Carmen Martín Gaite

Ver todos (3) →