📜
Poema.es

Anillo

¡Qué jauría salvaje! La oigo rugir y estoy ausente, sola, tan ajena. Los chacales que rondan en mi noche no tocan, no desgarran; sólo acechan. Sí, tú, diente feroz, podrida hiena, que con tu agudo hocico olfateas mi huella. Oh, padre, padre amado, cuánto ansío tu mano sobre mi cabellera. Oh, dulce amigo, arrebatado a mí por la tormenta, rompa tu fuerte abrazo este anillo de llamas que me cerca. Y tú, muerte que retrocedes, ven, acércate, hiere! que tu río me invada, me avasalle, y me arrastre por siempre entre su gleba.