📜
Poema.es

Erupción nasal

Un buen día, las cosas se fueron por otros derroteros, y el vientre se te quedó tapizado de polvo y de desidia. Las circunstancias que envolvieron tu embelesamiento te colocan en el umbral de un prodigioso y complejo retablo, donde las palabras curan la pasión como cualquier otra deformación profesional. Acaso la extraña actitud, tu gallardía de entonces, se debiera principalmente a los efectos benéficos de la brisa serena y celosa sobre su busto. Ya está. Aclaradas las cosas, no hace falta ir más adelante.