📜
Poema.es

La encuhetada

Hoy hará una trasnochada apretando el imprentero, y allá al rayar el lucero piensa acabar mi versada. Siendo ansí, a la madrugada le echaré en la población; pero antes hago intención (se lo alvierto por si acaso) de ir a pegarle un albazo llevándosela, patrón. Por ahora voy a largar solamente el primer trozo, y hay otro más cosquilloso, que después le he de atracar hasta hacerlo corcoviar a ese conde Palmetón; y le asiguro, patrón, que no desprecio a otro inglés, más que a ese maula, y después a otro de un zaíno rabón. Conque, va sabe, temprano, mañana al venir el día, me cuelo en la imprentería de Hernández el Valenciano, y me agarro mano a mano a cimarroniar con él: y en cuanto acabe el papel dándomelo, de ahi mesmito, me guasquiaré, patroncito, a su casa de tropel. Verá, señor, con qué esmero ha pintao la estampería, que le ha hecho a mi versería Musiú Lebas, el santero. ¡Ah, francés, lindo!, ansí quiero pagarle muy rigular; y ansí tienen que alumbrar los que pretiendan libritos, con diez y ocho vintencitos al tiro y sin culanchear. Su amigo, Luciano Callejas.