📜
Poema.es

La intolerable unión de los despojos

Todo se ha consumado de golpe Como una trompeta te has partido en dos y sale un chirrido no sale de ti sino de la sorda conclusión del tiempo Sale el fantasma que porfiaba en las conversaciones Recuerdas? Recuerdas el súbito crujido de la seda? La insurrección de las sillas? La camisa cada vez más lívida? Decías Entré! Pero nadie entraba Pero un remolino de música consumía el espacio y quedábamos atónitos sosteniendo la cúpula encendida de otro mundo Ahora el fantasma tiene aberturas de boca y nada dice Nadie dice nada Las cosas se apagan lentamente En tu feroz mordaza quedan palabras quedan besos Nadie dice nada porque nada tiene sentido Lo irrevocable es una verdad vacía que nos acecha sin razón verdadera Al contemplarte nos contemplamos petrificados vivos! Oh forma! Oh crepitación de la forma que nos liberta de la nada al mismo tiempo que a ella nos conduce! Debo alabar o execrar tu muerte como el desdoblamiento infinito de una presencia apenas perceptible No sé Tengo vendada el alma Sólo quiero ungir tus ojos con el claror de mi vida Te recuerdo como un caballo espumoso tascando el freno de la muerte como un cíclope luchando contra una pared cornuda Tierno cazando una estrella perdida en tu cuerpo Humilde cuidando una paloma coja Iracundo ante la mesa vacía del pobre Te has juntado contigo mismo? Y de qué te vale el cumplimiento de una soledad más vasta? Allí no sé dónde tallando con tus dientes un bosque de marfil sin intención valedera? Sólo abundabas en tu prójimo