📜
Poema.es

Manos pintando en una cueva

Pasas las horas mirándote las manos. En esta oscuridad tus manos son el fuego y las antorchas. Hay un presentimiento que roza las paredes de tu alma. Tus manos se parecen a árboles desnudos, a rutas que se pierden en los sueños. Cuando abres las manos es como si mostrases un tesoro. Muy temprano recogiste la sangre y su olor a impaciencia se vierte por la cueva. Es extraña la sangre. Son extrañas las manos. Frenéticamente mojas tus manos en la sangre una y mil veces. Frenéticamente imprimes tus manos una y mil veces en el duro silencio de la piedra.