📜
Poema.es

El negro

Niño, de noche lanzábame a la selva, acompañado del negro viejo de la hacienda, y cruzábamos juntos la manigua espesa. Yo sentía el silencioso pisar de las fieras y el aliento tibio de sus bocas abiertas. Pero el negro a mi lado era una fuerza que con sus brazos desgajaba las ceibas y con sus ojos se tragaba las tinieblas. Ya hombre, también a la selva del mundo fui y entre hombres y mujeres de todas las razas viví. Y también su pisar silencioso sentí. Y tuve miedo, como de niño... pero no huí... porque en mi propia sombra siempre vi al negro viejo siempre cerca de mí.