📜
Poema.es

La sombra de Huáscar

En su lecho, prisionero, Yace Atahualpa dormido; Mas despierta, se incorpora, Arrojando al aire un grito. -«¿Quién me toca con sus manos? ¿Quién me llama con gemidos? ¿Qué visión de los sepulcros Turba mi sueño tranquilo?» -«Quien te llama y te despierta, Quien suspira en tus oídos, Es Huáscar ¡ay!, es tu hermano, Es el cadáver del río. En vano sueñas rescate Y el real poder antiguo; De mí piedad no tuviste, No la tendrán, no, contigo. A la tierra de los muertos Pronto irás, bastardo inicuo: Atahualpa, fui delante Para enseñarte el camino». La adusta sombra de Huáscar Se disipa de improviso; Atahualpa se estremece De mortal escalofrío.