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Siripo (Escena XIII) Miranda- Lucía

MIRANDA: Basta, hija. Tú deliras, ¿quién te ha visto descomponerte así? LUCÍA: ¡Cielo Sagrado ¿Qué es lo que me sucede? ¡Ay infelice! ¿Hurtado es tan funesto desamparo me abandona? ¿Podrán otros respetos ser antes que mi amor? ¿Podré yo acaso posponerle a mi vida? ¿Pues mi esposo no está ligado con iguales pacto. ¿Para esto le seguí? ¿Y así me paga?... Lo entiendo a mi pesar. Él se ha vengado. Y ¿dónde iré yo sola, mujer débil? ¿Qué gruta será fúnebre reparo a mi triste orfandad? ¿Los fieros tigres socorro me darán? Sí, serán mansos cuando un amante, un padre y un esposo su fiereza les roban despiadados. ¿Pero de quién me quejo? ¿Su venganza no he provocado yo? ¿No es justo pago aqueste de mi crimen¿Yo no he sido quien con ojos risueños ha mirado, infiel, a un nuevo amante que tejía con alevosas y sangrientas manos la guirnalda nupcial, que coronase mi crimen y mi boda? Es necesario que la muerte le lave. Morir debo. Yo de mí misma juez pronuncio el fallo. El honor lo aconseja, amor lo manda. MIRANDA:¿Tantas penas no bastan? ¿Mis quebrantos quieres aumentar, hija? No apresures los males que vendrán mal nuestro grado.

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