📜
Poema.es

Tregua

Tregua para bañar el pensamiento, para lavarlo y perfumarlo, para raspar la rémora de sargazos. Tregua para quien bebe un vaso de vino y la nostalgia le obtura la gar- ganta. Tregua para quien pide amor y le dan una piedra de sílex. Para quien se acuesta solo y confunde su olor con el cuerpo de otro. Tregua a los que han llevado a la plaza pública los diminutos goces del esclavo. Para quien cabalga una jornada y encuentra una fuente y el agua es morada y sabe a besos. Para quien tiene un arpa y la toca con los picos brunos de las golondrinas. Tregua para la llave que intenta penetrar la alacena tapiada. Para quien pide un beso y le dan un estuche de saliva. Para quien abandona el hogar y sostiene su pie en páramos de viento. Quien enciende una lumbre con los despojos del amor que insiste. Quien ha crecido entre rastrojos y planta un olivo y todavía le asiste la esperanza. Quien tiene la espalda plateada por el silicio amante de una lengua ausente. Tregua para la noche abierta a la decepción y al tedio. Tregua para dios, mientras se cambia de disfraz y está desnudo.

Más poemas de María Rosal

Ver todos (3) →