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Poema.es

Lo nueva que te ves sin mí

Qué mal me hace quedar tu recuerdo cuando lo saco de parranda con tal de tener compañía yo le aconsejo echarse un trago e ir por ahí, dejarme en paz, pero ¿sabes qué contesta? ...Nada. Me pone cara de adiestrado, me mueve la cola y ni modo yo le acarició la tristeza Qué mal acostumbrado me lo has dado Créemelo, no se puede estar tranquilo por ningún lado. Se olvida que es recuerdo, no conciencia... De poker no sabe nada. Hipócrita me incita al vicio de las comparaciones aunque yo endulzo los vistazos sin hacerle caso Recuerdo sátiro. Seguro le enseñaste a escudriñar para saber algo de mí, pero eso sí, y te lo tengo que contar porque es tu recuerdo el que me sostiene con fuerza cuando por necio me visto de fragilidades quejumbrosas, pero que cruel se pone a veces tu recuerdo, y que mal me hace quedar entre contrariedades y las doctrinas de no eludir ¿...nos jugamos una partida?, le pregunto... Si quieres perder las pocas cosas que de ella te quedan, me contesta Te lo juro... es deprimente tu recuerdo porque lleva mi equipaje con olor a tí ; a intento, a puerta cerrada, a óxido marino No? no es cuestión de conciencia porque esos escotes por donde me fugo son sólo prendas femeninas y fetichismos que juntos nos gozamos. Cómo se hace para malacostumbrar así a un recuerdo. Dímelo, para saber si le pongo corbata, collar, o soga antes de sacarlo. Si lo ahogo, lo emborracho o lo acribillo antes de engañarlo. Existe sin embargo entre tu recuerdo y yo un sentimiento secreto que con el amor propio algo tendrá que ver, y por lo que seguramente nunca seremos, por lo que apenas sentimos, y por ese futuro tuyo que siempre quise nuestro y que ahora nos separa. ...ambigüedades del esfuerzo que nos hacen ir aquí y allá, dejándonos el gusto pequeño de la felicidad diluido en las venas y en un tintero. Recuerdo adiestrado, vámonos a casa sabueso fiel mueve la cola mientras olfatea los capítulos de mi añeja vida a tu lado mientras tú quizás vas de viaje con tus necedades por el brazo Y es que tu recuerdo me adormece con la prosa de nuestros errores tan repletos de inevitables frustraciones hablamos de la ruta, desgraciadamente puta no por lo que tiene sino por el orden sorpresivo con que nos lo ofrece simpática, dolorosa, prometedora encaprichada en hacernos sufrir y llorar sin pedirnos cuentas ni darnos una sóla explicación ...Eso me hace tu recuerdo cómplice de una que otra desgracia adicional aunque andemos de parranda me arruina las veladas y las fiestas que prometen un bálsamo de olvido y cuando estamos afuera, por fin y de nuevo solos, regresa repentinamente a repartir mis últimos tabacos para que de carne al menos no me muera, y ya sobre la acera me repite: ...no ibas a arriesgarte a cambiar un pasado tan ancho por un pobre futuro ¡Vaya recuerdo!......si bien no lo olvido A vos en cambio que bien te va la soledad que te he dejado, parece que las dos anduvieran de fiesta La soledad causada es alegre y discreta, y calladita la boca te abre el mundo, se asoma por encima de tus hombros cuando estás frente al espejo, sonríe complice mientras escoje tus mejores prendas... Te viste y te desviste hasta que quedas coqueta y nueva. Te cambia pintalabios y peinados y le sube el ruedo a tu falda Soledad futurista para nada me menciona... te hace de las dudas un remedio ; convierte tus manos en instrumentos tu cuerpo en materia viva y en pinceles cuando te descubres bajo el agua cuando te retuerces entre sueños. Primaveral la soledad que te he dejado... te dobla las pestañas y te cambia las miradas y ya no puede pasarse de tí mientras tú crees que no existe. Te acaricia los cabellos cuando duermes y te espanta los augurios para llevarte por lo bello de las malas compañías Te ha rejuvenecido... Lo nueva que te ves sin mí Parece ser que estás muy bien acompañada cuando con mi soledad te vas de fiesta... Pero mi soledad no tiene nada que ver con tu recuerdo Devuélveme a mi soledad traidora que aquí está domesticado tu recuerdo. Te lo juro, no me deja ni llorarte en paz. Si doy una vuelta me ladra para salir conmigo y yo me resigno afirmándole lo bueno que es seguir viviendo y lo bueno que es seguir soñando, soñando que quizás mañana vuelvas o que quizás me pidas que mañana te despierte.