📜
Poema.es

En el Exilio (III)

El camino se ha detenido. El frío se cuela penetrante en mi alma. ¿Soledad? Sí, siempre estuvo allí. Indecibles las palabras se quedan estáticas mudas ante mí. El silencio abrumante es cristal opaco que se quiebra en las horas de café, cigarrillos notas cuadrando en mi horario. El dolor de la nostalgia horada el corazón. He de reiniciar la marcha pero la yerba ya no es alfombra para mis pies. Y hay hormigas sobre mi espalda. Dobladas mis rodillas se adhieren a la tierra... ¡Pero habré de levantarme! Mi meta está allí donde quiera que cruce la mirada. El camino continúa y yo con él.