📜
Poema.es

En consideración a la alegría

A qué llorar, me digo, todo estaba previsto me muerdo las falanges los asombros por qué miro la luna ajena y sola y sobria en su talante si desde siempre desde el nacer, desde el morir, y en cada hora pacientemente crece el hilo, crece, y también crece la baba del gusano y la piedra atravesada aquí, bebo y saludo y soy cordial con mi vecino ciego pues no son tiempos estos dados a patetismos, ni es elegante exhibir el dolor. A qué llorar, me digo: sería inoportuno con la muchedumbre que ríe afuera con su risa de siglos.