📜
Poema.es

De la propensión a reir

Yo había llegado tarde al reparto de los dorados dones. Alguien que tenía prisa olvidó una carcajada que memovió su cola. Lástima me daba verla sin boca ni motivo. La recogí aquel día memorable con cuidado de madre me la tragué despacio como quien traga espuma. Desde entonces la risa me acompaña me preserva del miedo a lo que se me esconde de la vida sin abrazos de sendero de ausencias adentro de mi pecho y los cuchillos que clavan los formales. No me permite distraerme en el lamento ni autoidolatrarme. Me mantiene alerta contra los infames los que mientiendo humanidad destilan sombra en jardines de hierro y fraude. La risa recoge para mí las flores queno alcanzo y me ayuda a entender la eterna vacuidad de aquellos que no ríen por temor a que una carcajada enorme se los trague.