📜
Poema.es

Dos girasoles sobre el asfalto

En el terminal de ferrocarriles sentada con mi madre dos girasoles sobre el asfalto. Su mano borra todo sucio paisaje. Nunca he comido sino de esa mano nunca sino de ese fruto macerado. Me enseñabas un sendero para que no me extraviara. Y siempre regreso, pequeño afluente, buscando un poco de sosiego como se le da al enfermo una cucharada de sopa Y la cuchara hace frías, metálicas promesas hasta que la cabeza se queda recostada contra el velador. Una oruga cantándole a un gusano -la canción de la morfina- la cabeza roída por dentro, el tallo esplendente conectado al tubo de oxígeno. El mar, como un patrullero pisándome los talones. Thalassa thalassa he intentado vivir siete veces.