📜
Poema.es

Territorios de un cuerpo (II)

DÉJAME ser el huésped de tu boca, la lentitud con que el calor recorre tu desnudo. Soy como el frío de una noche desierta, pronto a buscar cobijo en los derrumbaderos donde hace el nido la melancolía. Hay tanto resplandor, la luna es tanta que me deslumbras con la calidez de tu silencio, y me sumerjo en ti. Nunca pensé una eternidad tan cerca.