📜
Poema.es

La aguja y el camello

                              ('Es más fácil que un camello pueda atravesar el                               ojo de una aguja antes que un rico entre en el reino                               de los cielos'). Si se enterasen mis congéneres que a mí sin ser camello me es dado atravesar el ojo de una aguja y que es un juego fácil. Si comprendieran lo que es trocar en hilo la grasa del abdomen, los gordos pensamientos y el tumor de los lunes. Si tan sólo supieran en dónde está el ovillo. En realidad si fueran mis congéneres; si tuvieran los ojos para ver y no para patear; si en lugar de espiar con el estómago comieran simplemente, llanamente comieran y siguieran comiendo y establecieran premios para los más glotones e inofensivamente así, sin meter los zapatos en los platos ajenos. Si mis iguales, mis diferentes semejantes, los que funcionan como yo y sin embargo más que yo rebuznan. Si supieran los nudos que me hago y que buscarle cinco patas al gato es como sonreírse sin los dientes. Si supieran me digo: que dos y dos son cinco, que la línea más corta no es la recta y que no queda en pie de los axiomas ni la aseveración rotunda, ni Pitágoras. Si supieran no más que yo ya no soy sino un primo lejano que se quedó aplastado bajo un sueño y desde entonces algo como un violín le está goteando adentro. Si supieran las cosas que yo escribo desde este barrio sin desagües donde nos estancamos todos y la luna se aborta empantanada. Si supieran las cosas que no escribo y las cosas que escondo en las rendijas; si supieran no más, os doy por descontado, no pasaría nada. Además qué carajo, qué reino de los cielos, qué flor ni qué camello; los ricos mientras más barrigones, con más facilidad entran a cualquier hora dondequiera.